
Hay caminos sinuosos que se pueden
recorrer con los ojos cerrados,sin necesidad
de mapas o brújulas.
Nada superfluo solo yo sobre tu piel
y mi lengua siendo la hoguera que calme tu frío.
Sin restricción deseos que se susurran
y otros que se conjuran en un aquel
arre con aroma a sexo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario